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Villa Devoto

Estación
Devoto
BREVE
DESCRPCION DEL BARRIO
El
barrio de Villa Devoto está comprendido por las calles y avenidas: Francisco
Beiró, Joaquín V. González, Baigorria, Lope de Vega, General Paz, Campana
y San Martín. Es con mucha razón considerado "El jardín de la Ciudad",
que cuenta con más árboles que cualquier otro barrio porteño. Es el barrio
porteño tranquilo por excelencia. Sus casas son bajas y confortables y
sus jardines son amplios y cubiertos de flores y arbustos de bellos colores
y rico perfume, convirtiéndolo en un edén, pacífico y atrapante, celosamente
defendido por sus habitantes que obviamente no lo cambian por ningún otro,
convirtiéndolo en una zona tradicional de familias, de toda la vida.
Sus
calles son también amplias, arboladas y silenciosas e invitan al descanso
y a la meditación. Es la contrapartida del resto de Buenos Aires, tan
nervioso y convulsionado por el progreso que a veces en esa dura competencia
provoca la amargura y el sinsabor de sus ciudadanos.
SU
HISTORIA
Su
nombre le fue dado en homenaje a don Antonio Devoto quién fuera dueño
de esas tierras, poseedor de una de las fortunas más grandes del país
y de Sudamérica. Alternó con la más alta elite porteña de la época y ayudó
tanto a su país de origen , Italia, durante la primera guerra mundial
que consiguió el título de Conde, otorgado por el Rey.
Construyó
en la Villa la mansión más grande y lujosa que se conociera en esa época,
conocido como Palacio Devoto en la cual se alojó el príncipe Humberto
de Saboya en su visita a Buenos Aires. Fue constuído sobre la Avenida
Nacional (Salvador M. del Carril) y ocupaba una superficie de 10.238 metros
cuadrados, el proyecto le correspondió al arquitecto Buschiazzo. La orfebrería
del palacio era de bronce y plata, la pintura de los techos descansaban
sobre fondos de oro, los hierros eran forjados en Italia y los mosaicos
todos fiorentinos. Sin embargo nunca pudo ser habitado por su dueño, porque
murió en 1916, antes de terminada la obra. Como Devoto no dejó descendientes
nadie quiso comprar esa mansión constituida "elefante blanco" pues sus
líneas arquitectónicas no correspondían con el común de las casas de la
zona. Finalmente el edificio se subdividió en lotes donde se construyeron
viviendas.
Mejor
suerte corrió la primera casa que habitara Antonio Devoto, que ocupa la
manzana comprendida en las calles Salvador M. Del Carril, Gualeguaychú,
Nueva York y Mercedes donde actualmente funciona una escuela que lleva
su nombre.
Entre
las tantas residencias destacables de la época hay una cuyo exterior aún
se conserva y es la "Casa de la Villa", de estilo itálico donde vivió
el inglés W. Huxable, con su familia. Tiene preciosos jardines muy bien
diseñados, con enrejado de la época y una perfecta iluminación nocturna.
Actualmente es usado como salón de fiestas.
Todavía
se conserva parte de lo que fuera la quinta del inglés John Hall, famoso
por su invernadero de orquídeas, las mejores a nivel internacional. Este
inglés se dedicó al comercio de té y de wiskey al por mayor con un gran
éxito comercial. Enamorado de la zona se afincó en el lugar , muy solitario,
no formó familia, pues aseguraba que -el casamiento sería una traba para
el cuidado de sus orquídeas. Era anglicano pero aquí se convirtió al catolicismo,
siendo un ferviente devoto al punto que habilitó una capilla que fue el
primer sitio de oración pública frente a su casa de Habana y Bahía Blanca.
Su
Villa fue frecuentada por ilustres personalidades como el general Roca,
el Príncipe de Gales, el doctor Marcelo T. De Alvear. Murió en 1936 donando
su fortuna al personal de servicio y su residencia a la Universidad de
Buenos para fundar allí la escuela de botánica. Fue sin duda un gran benefactor,
y hoy funciona en el lugar el Instituto de Botánica y Zoología de la Facultad
de Ciencias Exactas y Naturales y la Escuela Menor de Floricultura y Jardinería
que lleva su nombre.
Como
fue uno de los barrios predilectos de la colectividad británica, un grupo
de mujeres inglesas y norteamericanas fundaron el Garden Club que logró
su personería jurídica en 1978. Estos grupos se reprodujeron a lo largo
de todo el país y hoy el Buenos Aires Garden Club está afiliado a asociaciones
similares de Estados Unidos, América Latina e Inglaterra. El poeta Olegario
Andrade tenía su quinta en la calle Asunción al 4000.
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