
Situada
en el corazón de la República, la provincia de La Pampa, además de
ofrecer su dilatada extensión a la curiosidad de los viajeros, constituye
una encrucijada de grandes rutas troncales, donde convergen caminos
desde todos los rumbos y conforma, por tal motivo, un lugar de paso
para el tránsito de turistas y comercial.
En su ámbito no alberga paisajes ni panoramas que se destaquen por
su gran singularidad; al visitante los subyuga la gradación sin estridencias,
pero de serena hermosura, de los mismos. No todo su territorio concuerda
con el significado de su nombre: planicie sin árboles con cobertura
permanente de pastos, dado de que aquí se alternan valles, hondonadas,
lagunas estacionales, bosques de caldén -árbol típico- y extensas
zonas cultivadas. Más allá de los trigales y campos de pastoreo, en
los agrestes desiertos, el monte bajo introduce una sensación de monotonía
que se ve alterada por la presencia de serranías de notable belleza:
así surge Lihué
Calel, destacado reservorio florístico y arqueológico, convertido
en Parque Nacional. En la región central o de transición están las
Salinas Grandes de Hidalgó, de importancia vital para la economía
provincial, donde se explota e industrializa la sal. La región del
Suroeste es ya desierto prepatagónico y una de las puertas del Sur
Argentino. Aquí se encuentra una de las subzonas de mayores pósibilidades
de desarrollo económico, sustentada sobre la gran represa Casa de
Piedra y el dique y usina 25 de Mayo.
La
Pampa es un centro de caza mayor: ciervos y jabalíes atraen anualmente
a numerosos aficionados a la cinegética de todas partes del país y
del extranjero, deseosos de obtener las magníficas presas que aquí
se ofrecen.
Santa Rosa, la capital,
está ubicada en el estratégico empalme de las rutas nacionales 5 y
35. Su progresista núcleo urbano es centro subregional administrativo,
comercial y educacional. Destácanse su Centro Cívico, la intensa actividad
de su sector comercial y bancario, la presencia de instituciones educativas
(Universidad Nacional de La Pampa) y su Parque Industrial. Dispone
de buenos hoteles, restaurantes y confiterías.
Un lugar de recreo muy visitado es el Centro Recreativo Municipal
Don Tomás, con comodidades, lugares arbolados para acampar, juegos,
piscinas e instalaciones deportivas. A 32 km al Sur de Santa Rosa
está Parque Luro, reserva provincial dedicada a la preservación y
conservación del ecosistema del monte de caldén y de las especies
animales que lo habitan: ciervos colorados, jabalies europeos, ñandúes,
pumas y numerosas especies de aves. General
Pico, la segunda ciudad de la provincia es un centro zonal del
Noroeste de la misma e importante nudo caminero. Tiene gran actividad
comercial y fabril. Otras localidades que se destacan son General
Acha, Eduardo Castex,
Victorica, Realicó, Intendente
Alvear, Guatraché
-con su laguna de curativas-, Macachín. En el extremo Noreste se halla
Bernardo Larroude,
sus aguas termales de reconocidas propiedades terapéuticas. En esta
misma zona está Intendente
Alvear que es sede -en febrero- del Festival Nacional de Doma
y olclor, de trascendencia nacional.
Otras posibilidades de esparcimiento ofrecen al viajero las Estancias
Turísticas que, dotadas de muy buenas comodidades permiten conocer
de cerca los usos y costumbres del campo, realizar paseos; excursiones,
cabalgatas, observar la flora y la fauna, llevar a cabo safaris fotográficos
y disfrutar de las comidas típicas, entre otras alternativas.