San Carlos de Bariloche

Centro Civico visto desde el lago Nahuel Huapi
Dentro
del Parque Nacional Nahuel Huapi, en la ribera meridional del lago
homónimo, se alza la ciudad de San Carlos de Bariloche, puerta de
entrada a una de las más bellas comarcas del mundo: zona de lagos,
ríos, cumbres nevadas, glaciares y exuberante flora. Fundada oficialmente
en 1902 por don Carlos Wiederhold, es una población a la que da hermosa
fisonomía su característica arquitectura: construcciones de piedra
y madera, con techado de pizarra, al estilo de las tradicionales aldeas
alpinas, juntamente con numerosos edificios de moderna estructura.
Se destaca el denominado Centro Cívico sede de la Municipalidad, de
la Secretaría Municipal de Turismo, de la Intendencia de Parques Nacionales
-edificio éste que aunque alejado de los demás igual se integra al
resto- y del Museo de la Patagonia "Dr. Francisco P. Moreno"; éste
cuenta con varias salas que exponen aspectos históricos, antropológicos,
geológicos, zoológicos, de la Patagonia en sus distintas eras y períodos.
En
las principales arterias hay numerosos y modernos comercios, galerías
comerciales, agencias de turismo, casas de cambio, cafés, bares, confiterías,
restaurantes, hoteles y hosterías. Visitas al Salón Cultural de Usos
Múltiples, en Moreno esq. Villegas -muestras artísticas y culturales-,
y al Casino, en España 476. La Av. 12 de Octubre (luego llamada Av.
Juan M. de Rosas y más adelante Av. Exequiel Bustillo), de extenso
trazado, bordea el lago Nahuel Huapi e inicia el Circuito Chico
hacia el Llao Llao, lo que la convierte en uno de los paseos más interesantes.
En esa dirección, la ciudad mira hacia las estribaciones montañosas,
se yergue en la plenitud de los macizos, en el declive de sus cerros
y en la despreocupada actividad deportiva de la nieve.
Abierta
a todos los turistas del mundo, aquí cada país tiene un rincón evocador
de su habla y de sus costumbres; generosa en centros de diversión
nocturna, en confiterías donde puede gustarse la exclusividad del
té servido con prodigalidad de dulces y productos regionales, en boutiques
y hoteles muy confortables. San Carlos de Bariloche une a su desenvolvimiento
múltiple las más calificadas expresiones del arte y la cultura: el
Camping Musical y la Camerata. Posee numerosos lugares para
visitar que constituyen un buen complemento de las excursiones lacustres
o terrestres; también para la práctica del esquí, la pesca, el rafting,
el kayakismo y otros deportes. La fábrica de cerámica y el Centro
de Salmonicultura constituyen especiales atractivos.
Toda
época es propicia para conocer esta ciudad y sus alrededores. En primavera
y en verano, con la maravilla de sus jardines florecidos, cuando los
paisajes resplandecen de luz y color, el período diario del Sol es
largo y la temperatura, ideal para excursiones. En invierno, en cambio,
ofrece el espectáculo singular de la nieve que cubre sus calles y
adyacencias. En el mes de agosto se agregan las competencias de esquí
y la afamada Fiesta de la Nieve de gran repercusión.