Parque Nacional Baritu

Plaza 9 de Julio
El
relieve áspero y caprichoso de la zona que comprende este Parque Nacional,
producto de su propia conformación física -originada en un levantamiento
de la cordillera de los Andes en los períodos terciario y cuaternario-
permitió su aislamiento, con la consiguiente preservación de sus reservas
naturales.
Ocupa
una superficie de 72.439 há y su topografía, erizada de cuchillas
y pliegues distribuidos irregularmente, dificulta la existencia de
sectores llanos. La ubicación en la zona tropical, ríos, arroyos,
saltos y hondas gargantas, favorecieron el crecimiento de una vegetación
rica en centenarios cedros de baritú, pino, espina de corona, palo
barroso, lapacho amarillo, nogal, laurel, quina, palo blanco y variedad
de herbáceas, en su mayoría helechos, begonias, achiras y musgos.
Lapachos amarillos y cebiles colorados se suman, matizando los faldeos,
lo que configura un magnífico panorama que asciende hasta las alturas
más elevadas. La serranía de las Pavas (2.000 m) se yergue como un
obstáculo insalvable, excepto por el extremo Sur, por el cañón abierto
del río Pescado; este curso, de aguas transparentes, debe su nombre
a la abundancia de peces, entre los que se destacan numerosos cardúmenes
de sábalos, dorados y bogas. La reserva zoológica también abarca una
variada gama de ejemplares: tigres, pumas, gatos onzas y monteses,
ositos lavadores, lobitos de río, coatíes, ¿onos, corzuelas, tapires
y ardillas; hay numerosas aves, como el zorzal común o chalchalero,
espátula rosada y el carpintero de las piedras.
Para
acceder a este Parque, desde San Ramón de la Nueva Orán hasta Aguas
Blancas se transita por la R.N. 50, 2 km después se toma -en dirección
Noroeste- por la R.P. 19, y se recorren 34 km de tierra, hasta Angosto
del Pescado.