Melincue

El
Mangrullo de Melincue
Población
emplazada en las cercanías de la laguna de su nombre y en torno al
fuerte erigido en el siglo XVIII.
Se
conserva el mangrullo (MHN) que formaba parte del fortín levantado
durante el virreinato de Juan José Vértiz, el 31 de diciembre de 1777,
que integraba la línea de defensa contra incursiones indígenas. En
1868, el empresario Luis Laflor reconstruyó el mangrullo para lo cual
utilizó ladrillos y argamasa, que le dio la solidez que aún conserva.
Desde el mismo se observaba una gran extensión de campo, que permitía
anticipar la llegada de los malones y por consiguiente que los pobladores
buscaran refugio. Las aguas de la laguna Melincué, que abarcan unas
8.000 há, poseen propiedades terapéuticas y están indicadas para tratamiento
de afecciones reumáticas, artritis y debilidad general; también el
barro negro de la ribera es curativo. Despiertan curiosidad los flamencos
que moran en sus aledaños.
Balneario con camping. Práctica de la pesca y deportes náuticos.